sábado, diciembre 10, 2005

Propaganda Electoral 2005


Brigadistas de Plaza Italia:
Las caras más caras de Santiago

Algunos lo hacen por dinero otros por fanatismo político. Los brigadistas deben salir a defender con golpes a su candidato si es que se percatan que le están cortando la cara. Cuando los del comando contrario menos se lo esperan le cortan el rostro al candidato de oposición. Ellos están en las trincheras de la política.

Por Michelle Bolomey

Michelle Bachelet, Joaquín Lavín, Pablo Longueira, Sebastián Piñera, Lily Pérez y Soledad Alvear son la mayoría de los rostros que se encuentran colgados en los alrededores de Plaza Italia, llamando a votar por uno u otro. Pero más de uno de sus rostros se encuentran cortados. Son los brigadistas de los respectivos comandos los que se encargan de velar por cada uno de ellos para que sus rostros no sean cortados. Se dividen en dos grupos durante la noche, el primer grupo tiene la misión de resguardar las “palomas” y el segundo grupo tiene la misión de cortar el mayor número posible de caras antes que los brigadistas contarios los atrapen o los carabineros los tomen detenidos. La mayoría lo hace porque es un negocio rentable. “Te pagan mucho más cuando corta’i las caras del Longueria, que por estar cuidando las de la Lily Pérez”, afirma Ignacio Naegel, brigadista del comando de Lily Pérez. Los precios van desde los $1000 hasta los $10000. Todo depende del tamaño del rostro.

La mañana del 11 de noviembre Santiago despertó con una gran cantidad de propaganda electoral pegada y colgada por todas partes. La razón: comenzaba oficialmente el periodo de campaña electoral para Diputados, Senadores y Presidentes. Los comandos se encargan de que cada punto fijo de Santiago este excesivamente cubierto por toda la propaganda posible, uno de ellos fue Plaza Italia, punto de encuentro de las comunas de: Santiago, Providencia y Recoleta. Al mismo tiempo actuó como punto de enfrentamientos entre brigadistas de los comandos de la Concertación, Renovación Nacional (RN) y Unión Demócrata Independiente (UDI).

Principalmente los enfrentamientos se han dado entre los partidos que conforman la Alianza, puesto que la Concertación no gasto grandes cantidades de dinero en publicidad como lo hicieron los partidos de la Alianza Por Chile. “Nunca hemos puesto énfasis en la propaganda de nuestros candidatos, para qué contaminar las calles. Para adherir votos no se necesita pegar carteles, se necesita hacer campaña con la misma gente”, dice uno de los brigadistas de Michelle Bachelet, Sergio Praga.

Él es uno de los fieles colaboradores de la campaña de la candidata mujer, trabaja gratis para ella, pues quiere que salga elegida Presidenta de Chile. A este apasionado de Bachelet le toca mover banderas en Plaza Italia y cuidar algunos afiches en la noche. El turno se lo asigna un superior que está encargado de vigilar a todos los que se encuentran en Plaza Italia. “Si dejas de mover la bandera, te llaman la atención de inmediato”, dice sobre el trabajo que le toca realizar en el día, desde las 11:30 hasta las 2:30 para luego continuar en la tarde a partir de las 16:45 hasta las 19:30.

Odiar es ley

Todos los que trabajan por Michelle Bachelet visten una camiseta roja que tiene estampado el eslogan “Estoy Contigo” o el apellido de la candidata, la vestimenta de cada uno es el sello que tienen para diferenciarse de los demás voluntarios. Plaza Italia se llena de banderas de colores amarillas con letras azules (Lavín y Longueira), blancas con letras azules (Lily Pérez y Piñera), rojas con letras azules (Bachelet) y algunas tardes una que otra de Soledad Alvear. No dejan de mover las banderas en ningún momento, algunos lo hacen con más entusiasmo que otros, pero en la mayoría de los comandos los que siempre están entregando ánimo a los que se cansan antes son los que le hacen voluntariamente sin cobrar.

Todos los voluntarios o brigadistas que trabajan en Plaza Italia se conocen las caras hace un mes. Un mes de campaña en donde han tenido más de un enfrentamiento, ya sea de noche o de día no les importa que los tengan que llevar detenidos por su candidato, debido a algún altercado.

“Uno se descuida de sus banderas un rato y vienen los de Piñera y te las mean. Al principio éramos confiados, ahora andamos con las banderas pa’ todas partes”, dice don Sergio Praga de no más de 50 años. Los enfrentamientos van desde miradas amenazantes hasta golpes. Nada se perdona. Los alrededores de esta plaza están divididos perfectamente en los sectores que cada comando puede ocupar, eso se respeta. Ningún comando se mete en el territorio del otro para entregar volantes o uno que otro artículo de la Alianza o la Concertación. Cuando algún voluntario tiene que cruzar la calle no falta el del comando contrario que le pega un empujón o que si las miradas al cruzarse son muy tensas le escupe. “Odiarse con el del comando de al lado es una ley”, dice Ignacio Naegel, brigadista del comando de la candidata por la Senaduría Oriente. Los brigadistas del comando de Piñera aclaran que el odio entre los comandos que se verá si hay segunda vuelta no será nada comparado con lo que se ha visto hasta ahora. Incluso ya le han asegurado que a los que trabajen en la campaña por la segunda vuelta se les pagará más de los que se les pagaba ahora.

Todas las tardes, cerca de las 18:00 llegan dos carabineros a controlar el alto flujo vehicular que pasa todos los días por la Plaza Italia. Sin embargo, también están para controlar cualquier altercado entre los comandos, que pueda producir una desgracia. Aunque en la mayoría de los casos se ha visto a los comandos mucho más violentos en la noche que durante el día. Debido a que el nivel de agresividad aumenta por una cuestión de dinero.

Para los vecinos del barrio no ha sido muy agradable contar con tanta propaganda política, puesto que contribuye a la contaminación de barrio y en algunas partes bloquea la vista de algunos autos. “Llenaron la Plaza Italia de afiches y carteles para ensuciar las calles eso es lo único que han logrado, poniendo tal barbaridad de carteles. Además en la noche se escucha como se pelean los brigadistas unos con otros lo que es un desagrado”, afirma disgustado don Darío Paéz, vecino del barrio.


Brigadistas v/s Voluntarios

Dentro de las mismos comandos políticos aclaran que existen diferencias entre quienes trabajan como brigadistas y voluntarios, aunque hay personas que cumplen estas dos labores al mismo tiempo. “ A los voluntarios no se les paga. Los brigadistas son quienes se encargan de cuidar las “palomas” y de pegar los afiches y ahora último andan cortando caras”, aclara Rafael Izquierdo encargado de la red de voluntarios por Joaquín Lavín. Según el comando del candidato de la UDI, ellos no están pagando por recibir rostros cortados de los candidatos opositores, sino que son algunos políticos específicos. No hay una orden que haya sido deliberada desde Joaquín Lavín a los demás, más bien se debe a una decisión que han tomado independientemente los distintos candidatos a senadores y a diputados. Medida que al parecer se ha tornado una moda dentro de la política.

En el patio de atrás de la sede de los Voluntarios Por Lavín, se encuentran más de 20 gigantografías con los rostros cortados de Jovino Novoa, Pablo Longueira y Joaquín Lavín. “Esta es propaganda mutilada que no sirve, por eso debemos sacarlas de las calles”, dice Rafael Izquierdo.

Los únicos comandos que pagan son los de los partidos de la Alianza por Chile, mientras que la Concertación dice que no necesita pagar para contar con personas suficientes para trabajar por Michelle Bachelet.

Misión Especial

Los brigadistas operan sin carné. Tienen prohibido llevar cualquier documento personal, puesto que si los detienen los Carabineros deben esperar a que lleguen los abogados del comando a sacarlos. El domingo reciben una llamada telefónica que les informa si es que tendrán que ir a cortar caras o si es que tienen que ir a cuidar afiches. Llegan a las 00:00 al comando para embarcarse en una camioneta que dejará a la mitad en Plaza Italia cuidando las fotos de su candidato, mientras que la otra mitad recorrerá Avenida Providencia y la Alameda cortando caras de la oposición para después cobrar una suma promedio de $25000. “Lo principal es tu cuchillo cartonero porque si lleva’i la cara a pedazos no te pasan toa la plata”, afirma don Jorge Guaita brigadista de uno de los comando de la Alianza, prefirió no entregar más información acerca del comando para el que trabajaba para mantener la confidencialidad que caracteriza tener a un brigadista.

A dos días del cierre de campaña electoral, ya se ha vuelto algo cotidiano encontrarse con rostros de políticos cortados. Lo más probable es que el hecho de que corten o no corten las caras no produzca mayores cambios en las cifras que ya han sido entregadas. Michelle Bachelet 41%, Sebastián Piñera 22%, Joaquín Lavín 19% y Tomás Hirsch 7%. Mientras en los partidos políticos esperan a saber los resultados de las presidenciales 2005, los brigadistas esperan a que haya una segunda vuelta para cobrar más por los rostros de Michelle Bachelet o por el candidato que vaya por la Alianza. Todavía no quieren guardar su cuchillo cartonero.

viernes, diciembre 09, 2005

Café Literario

Municipalidad de Providencia

Alcalde de Providencia


“Cristián Labbé Galilea:
De la DINA a la Alcaldía

“Lo que digo se cumple”,es una frase característica de el ex agente de la DINA a la hora de plantear las distintas soluciones a los problemas de una de las comunas más importantes de Santiago. Con un tono de voz duro y cortante maneja por tercera vez consecutiva la alcaldía de Providencia. Maneja con mano de hierro, sin importar las críticas que le llegan de los concejales. Él disfruta la fama de ser un hombre duro.
Por Michelle Bolomey


Siempre impecable. Elegante, con chaqueta azul y colleras doradas en los puños, va a trabajar de lunes a viernes a la municipalidad de Providencia, ubicada en Pedro de Valdivia 963. Cada mañana al llegar a las 9:00, lo primero que hace es saludar a quien se le cruce por delante, pues su principal preocupación, en los últimos nueve años, ha sido conocer a todos los funcionarios que trabajan por la comuna. Llega a su oficina, se pone cómodo en su silla y comienza a revisar el trabajo que le espera para ese día. Con una lapicera Mont Blanc, raya papeles, firma proyectos, revisa su e-mail y contesta su celular con un tono de voz fuerte que sorprendería a cualquiera que no lo conociese. Dependiendo de su estado de ánimo pedirá que le traigan un café o un vaso de agua con hielo, a su amplia oficina decorada con sillones de cuero, fotos de su familia y una mesa reservada para las cuatro fotos que conserva con el ex general Augusto Pinochet.
Es pinochetista, inscrito en la Fundación Pinochet, es uno de los amigos que pueden ir a visitar el ex general cuantas veces quiera sin pedirle permiso a su doctor, después de todo fue uno de sus máximos colaboradores. Luego del golpe, se puso a su disposición como agente de la DINA entre 1973 y 1975, luego fue el encargado de la seguridad de Augusto Pinochet, fue designado para hacerse cargo de la seguridad de Manuel Conteras, pero lo reemplazó Juan Morales Sangrado. En 1989 se le designó como Secretario General de Gobierno. Cuando finalizó el gobierno militar se retiró como Teniente Coronel.
A pesar de ser un hombre estricto en el trabajo, también tiene su lado amable, el cual manifiesta de sobremanera con los funcionarios administrativos de la municipalidad y con los presidentes de las 14 juntas de vecinos que existen en la comuna. “Es un hombre simple. Es alegre, pues siempre está haciéndonos reír en las reuniones, le gusta tirar tallas para que se cree un ambiente más ameno”,afirma el alcalde subrogante, Christián Espejo (jefe jurídico de la municipalidad).
Sabe desenvolverse mejor con los funcionarios administrativos que con los funcionarios profesionales, el ambiente de confianza que crea con ellos es muy diferente, de hecho comparte mucho más con ellos en las fiestas tanto de navidad como para las fiestas patrias. “Es un hombre muy corriente, siempre está preocupado de nosotros. A diferencia de la ex alcaldesa Carmen Grez, don Cristián Labbé si tiene llegada a nosotros”, dice Guillermo González, guardia de seguridad del hall central de la municipalidad.
Siempre está en contacto con los vecinos, principalmente con los representantes de estos, a través de las distintas juntas de vecinos que hay. No hay problemas con ellos, la relación que se mantiene es buena. Trata de solucionar sus problemas en el menor tiempo posible, especialmente los que involucren a la tercera edad, ya que la mayor población de la comuna esta constituida por ésta. “Es un alcalde de verdad. Se presenta para los distintos eventos que se hacen para los vecinos. Tiene una muy buena gestión para solucionar los principales problemas que nos afectan”, afirma Mario Maino, Presidente de la Unión vecinal de todas las juntas de vecinos.
Dentro de las mejoras de la municipalidad ha remodelado las plazas, se han concretado un número mayor de proyectos culturales, ha entregado nuevos estacionamientos y a dado un fuerte apoyo a la tercera edad. Cristian Labbé ha puesto énfasis en este último punto porque semana a semana se reúne con la asistente social encargada de la tercera edad, Carmen Lacalle, con la cual han implementado el plan del adulto mayor.
Además se ha preocupado de iluminar las calles en donde se daba un mayor número de robos y donde se ponen los travestis. “No comparto su posición política para nada, porque él participó en el asesinato de muchas personas durante la dictadura. Pero como alcalde lo ha hecho muy bien ha mejorado el Parque Bustamante y a puesto mayor iluminación en la calle Seminario”, dice Darío Paéz, residente de la comuna en Av. Seminario.
Estas obras son las que han mantenido e impulsado a los vecinos a votar por él en las distintas Municipales que se han registrado. Ha ido subiendo su votación, si bien en 1996 obtuvo un triunfo con un 29%, el 2000 la dobló con un 56% y en el 2004 obtuvo nuevamente la alcaldía con un 62% de los votos a su favor. Su pasado en la dictadura no lo condena. Como se podría pensar, su popularidad no esta vinculada a su desempeño personal, sino a que Joaquín Lavín después de su candidatura como el alcalde en 1996, le sugirió inscribirse en la UDI para tener un mayor porcentaje de votos. Fue una difícil decisión, pero una muy buena estrategia, porque le había prometido a “su general”, inscribirse a ese partido después de que Pinochet muriera.
La gente está contenta con su desempeño como alcalde, así lo manifiestan en los eventos que hace la municipalidad o en alguno de los lanzamientos de los cuatro libros que ha escrito haciendo referencia a su relación con Augusto Pinochet. El último que escribió fue “Recuerdos con historia: Pinochet en persona” presentado en Marzo de este año en el Centro Cultural Providencia, al que acudieron alrededor de 500 personas.
El círculo de confianza de Labbé al interior del “palacio”que maneja como alcaldía es muy reducido, porque se conoce su mal carácter y desconfianza con los demás profesionales, especialmente con los concejales. Su relación con ellos ha estado marcada por los distintos enfrentamientos que tiene con ellos. “ No acepta las críticas de quienes no tienen su confianza, le cuesta aceptar un no como respuesta. Es un hombre soberbio”, dice Christián Espejo sobre el alcalde. Es capaz de manejarse muy bien con: el asesor económico externo, Felipe Bernstein; el jefe jurídico, Cristián Espejo (ex abogado de Juan Pablo Dávila); el jefe de seguridad, Eduardo Arancibia, y su jefe de gabinete, Salvador Ramírez. Con quien siempre está hablando es con Felipe Bernstein, puesto que él lo asesora en los temas de Ley de rentas de la Municipalidad.
Dentro de toda su carrera política ha sufrido dos derrotas importantes: el caso de “la mujer del jardín” en el 2002, por el escándalo que realizó Gloria Cisternas por negarse a pagar una multa de 42.000 pesos por no plantar pasto en su ante jardín y el incidente de la Plaza las Lilas que llevó a los residentes a manifestarse en protestas.
Actualmente unote los últimos exponentes del pinochetismo se encuentra en China, junto con su esposa Bárbara Coombs, estableciendo nuevas relaciones internacionales. Pese a la distancia a la que se encuentra su autoritarismo aún se siente en los corredores de su “palacio” cuando los funcionarios preguntan cuándo volverá.

Hija del presidente que duró 100 días en el poder

Paz Dávila habla sobre su padre:
Hija del presidente que duró 100 días en el poder
Idealista y revolucionaria, al igual que su padre, Paz Dávila Arrate lo recuerda como un político fracasado para su época. “Mi padre, a pesar de haber tenido ideales marxistas, jamás hubiera sido un Fidel Castro o un Salvador Allende, él buscaba otro sistema de vida, otras soluciones.” Su padre es uno de los presidentes menos recordados por la historia, debido a su pasajera estadía en La Moneda, que duró tan solo cien días en el poder en 1931. Renuncia ese año derrotado por la crisis, en un momento en que se vivía un período de agitación social e inestabilidad que los historiadores recuerdan como Anarquía.
Por: Josefina Cabezón

“Al capitán del barco en que nos encontrábamos, le mandaron a decir
de que si parábamos en Antofagasta nos iban a matar, debido a que nos acusaban de haber robado lingotes de oro de La Moneda”
Este es uno de los sucesos más extraños que recuerda Paz Dávila del año 1932, en que su familia vuelve a Estados Unidos, días después de que su padre Carlos Dávila había renunciado a la presidencia, luego de haber permanecido cien días en el cargo, el año 1932. En ese momento la familia Dávila decide tomar un barco desde Valparaíso, en dirección a Estados Unidos. “En el camino unos mensajeros informaron al capitán del barco de que si parábamos en Antofagasta iban a matar a cada uno de los integrantes de mi familia. El capitán del barco considerando el peligro en que nos encontrábamos expuestos, no paró y siguió su rumbo”, recuerda Paz Dávila
Paz Dávila actualmente tiene ochenta y tres años. Vive sola en un departamento ubicado en un edificio en Avenida Providencia, esquina Salvador. Hija de Carlos Dávila, periodista y embajador quien presidió el país por cerca de cien días y Herminia Arrate Ramirez, conocida pintora chilena, esta mujer vivió en carne propia, los conflictos de las ideologías marxistas y capitalistas que se enfrentaron con mayor fuerza en el período posterior a la crisis mundial de 1929. Recuerda que en el momento en que su padre se encontraba en la presidencia, ella y su hermana mayor Luz Dávila, debían ir protegidas con guardaespaldas al colegio Santiago College, donde estudiaban.
“Teníamos una casa en la calle Purísima donde una vez entraron los que nos perseguían y arrojaron ácido sobre algunos cuadros de mi mamá, que hasta hoy se mantienen manchados. Debimos vender los muebles para pagar el viaje en barco hasta Nueva York. En los Estados Unidos eran los años de la Gran depresión y mi mamá debió trabajar en una fábrica.” Recuerda Luz Dávila Arrate, hermana de Paz. Fue en este país donde Paz Dávila perdió a su madre, debido a un cáncer fulminante que acabó con su vida cuando tenía cuarenta y seis años. En ese momento por petición de su marido Carlos Dávila, su mujer fue trasladada a Chile, en un avión ordenado por el presidente estadounidense de ese entonces Franklin Roosevelt.
En el departamento de Paz Dávila hay una gran cantidad de cuadros, pintados por ella. Ésta es una de sus grandes aficiones, junto con el teatro, la música y la literatura. Ella al igual que su padre heredó los talentos de la escritura. A pesar de nunca haber estudiado periodismo, trabajó para la revista Times, en el momento en que se encontraba en Estados Unidos. Fue allí donde conoció a Martín Arostegui, cubano diplomático que luego sería el padre de sus tres hijos.
A pocos días de las elecciones Paz Dávila disconforme con la política chilena, no se identifica con ningún partido político a diferencia de su padre, un político con ideas marxistas revolucionarias para la época. Cree haber heredado ciertos rasgos de la personalidad de éste: sencilla e idealista. “A mi padre no le interesaba acumular capital, ya que decía que éste se encontraba en su mente”. Según recuerda Paz su padre nunca ahorraba dinero. Cuando llegaron a Estados Unidos, luego de su renuncia, llegaron absolutamente pobres. “Teníamos que hacer colas para comer”. Recuerda Paz Dávila.
A pesar de su edad , ser de estatura pequeña, tener el pelo completamente blanco y tener que disimular la ausencia de dos de sus dientes frontales, esta mujer no cambia su ritmo de vida. Son las ocho de la tarde y Paz Dávila va hacia la cocina en busca de un pisco sour. Saca una de las copas de vidrio que suele dejarlas en el freezer y se sirve una. Se dirige al living, por mientras que se toma su pisco sour y escucha música de Beethoven y Mozart . Paz está acostumbrada a que le llegue un rayo de sol en su cara, debido a que su departamento se caracteriza por su gran luminosidad. Esto es lo que más le gusta del lugar donde vive, junto con la vista de gran parte del Barrio Seminario Italia que observa desde los ventanales del séptimo piso en que se encuentra.

Una Herida sin Cicatrizar

Golpe Militar en el Barrio Seminario Italia:

Una Herida sin Cicatrizar

Algunos de los residentes del Barrio Seminario Italia creen que el Golpe Militar puso fin a una de las peores pesadillas de sus vidas. Sin embargo, hay otros como la Congregación de Padres Columbanos, en donde fue detenida la doctora británica Sheila Cassidy que piensan que con este suceso la pesadilla estaba recién comenzando.
Por Josefina Cabezón

“Chicho, entiende, la Patria no se vende.
Date una vuelta en el aire, Chicho conchatumadre
Date un paso al frente. Chicho impotente
Como si esto fuera poco, córtate los cocos”

Éste era uno de los tantos gritos que escuchaba diariamente la señora Nuria Ferrer Parés, dos años antes del Golpe Militar. Estas voces provenían de diversos grupos estudiantiles se oponían al gobierno de Salvador Allende y que caminaban por Avenida Providencia hacia Plaza Italia. Nuria Ferrer oía habitualmente las manifestaciones desde la terraza de su departamento ubicado en Avenida Providencia con Salvador.
A pesar de que ya han pasado más de treinta años, Nuria Ferrer aún recuerda la discordia existente en su barrio en ese período. En ese tiempo se construía la estación del metro Salvador y los manifestantes aprovechaban las condiciones del suelo, para tomar piedras y arrojarlas a sus enemigos. “En las noches pasaban jóvenes que gritaban y quebraban los vidrios de nuestro edificio y repetían frases como: Abajo los momios”, Nos tenían estigmatizados como derechistas, comenta María Eugenia Segura, vecina de Nuria.
La Plaza Italia era el lugar de confrontación entre los diferentes adversarios. Marina Segura, hermana de María Eugenia cuenta que ella era perteneciente al grupo femenino, opositor a Allende que tocaba las cacerolas. “El grupo enemigo nos tiraba huevos en ese lugar” recuerda riéndose. “Nosotras tocábamos las ollas en señal de desabastecimiento”, afirma. En ese tiempo se empezó a formar el mercado negro dentro de los mismos edificios del sector . Los conserjes conseguían mercancía comestible a través de distintos intermediarios. Según cuenta Nuria Ferrer, “el conserje me vendía comida solamente si estaba de buena con él”.

Día del Golpe
Eran las 10:30 A. M del 11 de septiembre de 1973 y las hermanas Segura salen a la terraza de su departamento, a mirar el espectáculo que en se momento se formaba en la calle. “Había una gran cantidad de tanquetas y vehículos blindados militares que paraban el tránsito hacia Plaza Italia”, comenta María Eugenia. Desde el octavo piso ellas afirman haber visto, luego de algunos minutos, tres aviones que pasaron detrás del Cerro San Cristóbal de una manera muy rápida. Luego de rato vimos como bombardeaban la Moneda. “Los cohetes caían justo al blanco”, afirma Marina.
“En la noche de ese mismo día, sentíamos los disparos, provenientes de los militares que se instalaron en el techo del edificio”, cuenta María Eugenia.

Luego del Golpe
“Luego del Golpe, volvió la paz y la tranquilidad”. Dice convencida Nuria.
Sin embargo, estas opiniones contrastan con las de los sacerdotes pertenecientes a la casa de la Congregación Columbana, ubicada en la calle Arzobispo Larraín Gandarillas 350.
Según cuenta el sacerdote Gerardo Bellew, esta casa fue atacada el 1 de noviembre de 1975 por los agentes de la Dirección de la Inteligencia Nacional. (DINA).”Algunos de los hombres balearon la puerta principal de la casa y los otros entraron por atrás”.
Su objetivo era detener a la médica de nacionalidad británica, Sherla Cassidy, mientras visitaba a una enfermera en la casa de los Padres. En el proceso de la detención, los agentes de la Dina realizaron múltiples disparos y como producto de ello murió la empleada de la casa Enriqueta del Carmen Reyes Valerio, mujer sin ningún antecedente político y desvinculada de los demás hechos. Murió debido a los impactos de balas recibidos en su espalda.
Adela Guzmán, monja de la Congregación de los Sagrados Corazones cuenta que Sheilla antes de ser detenida, quería ser monja y pertenecer a la Congregación. “En el momento que estuvo en la cárcel hizo apostolado a los presos.”. Ella fue torturada en el centro de detención de Villa Grimaldi, ubicado en Santiago, en Av, José Arrieta a la altura del 8.200, comuna de La Reina. Este era el recinto secreto de detención y tortura más importante de la DINA. “Ahí fue torturada con electricidad y luego fue violada por un psicópata sexual”, afirma Adela.
“Ella quería ser monja. Al momento de estar en la cárcel hacía apostolado. Cuenta Adela.
En la actualidad el dictamen de la justicia militar reconoce su homicidio, pero también la imposibilidad de determinar quienes fueron los culpables. “Tenemos la esperanza de que tarde o temprano la verdad total sea reconocida”, comenta el sacerdote Gerardo.

jueves, diciembre 08, 2005

Estacionado en una carrera



Más de dos décadas en lo mismo. José Luis Campos aprendió de su homónimo padre los secretos de revolear un trapo para dar indicaciones a los automovilistas. Sus años en el oficio lo han transformado en un personaje muy famoso de la calle Obispo Donoso. Pese al cariño que recibe de la gente, le gustaría sacar el freno de mano y poder empezar una carrera universitaria.
Por Manuela Jobet
Se acerca un Jeep Rojo. Un atento estacionador corre a buscarlo y lo espera. La cadena que lleva en el cuello se mueve de un lado para otro, al igual que la grasa de sus brazos. Se abre la puerta y se baja un señor mayor. Se saludan de la mano y le pasa las llaves. El tipo, que por su ropa debe ser un doctor, se va y el acomodador toma el control de la situación. Se sienta en el auto y prepara la maniobra. Tiene que estacionarse entre otros dos autos al borde de la calle. La misión se ve difícil, pero con un sólo movimiento, José Luis Campos logra su objetivo.
José Luis Campos Osorio, lleva ya 25 años ubicado en el mismo lugar: la calle Obispo Donoso, a cinco cuadras de Plaza Italia, en la Comuna de Providencia. Este lugar se ha convertido en su segunda casa, su hogar, su vida. Estaciona autos y está feliz. Llega temprano en la mañana y es el último en irse. “No me aburro porque todos los días pasan cosas diferentes. La gente me conoce y me he hecho buenos amigos”, comenta Campos. El año pasado vinieron unos extranjeros y compartieron muchas cosas juntos. Fue José Luis el encargado de ofrecer los asados y de mostrarle a sus nuevos amigos las tradiciones chilenas.
Corre sin parar. Mira inquieto de un lado a otro para cerciorarse de que nada ni nadie se le escapa. Mueve el paño envuelto por la suciedad y luego lo deja en el bolsillo de su pantalón. Por fin se puede sentar. Sigue intranquilo y no le quita la mirada a sus autos mientras habla de su vida. Le cuesta retroceder en el tiempo y rearmar su pasado. Mira hacia al frente como si una pantalla reprodujera toda su historia. Al parecer los recuerdos no son del todo buenos.
Prematuro
Los proyectos más importantes de su vida los ha empezado de manera adelantada. La idea de tener este trabajo nació por su padre, José Luis Campos. Desde que tenía 11 años, comenzó a acompañarlo en la labor y a encariñarse de ésta. Terminaba el colegio y partía a trabajar. Sin embargo, no pudo terminar la enseñanza media cuando debía. La falta de tiempo y los escasos recursos se lo impedía. Ahorró varios años y lo pudo lograr. Pero a él no le vienen con cuentos. Tiene claro que un día tendrá que irse de ahí. La amenaza de parquímetros lo ha llevado a pensar en estudiar electrónica digital. Hace un par de años empezó con esta carrera, pero su mujer se lo impidió porque ella también quería estudiar. Le dio la posibilidad a ella y él espera hacerlo en un tiempo más. Se casaron cuando José Luis tenía sólo 16 años, tienen 2 hijos y a pesar de tener problemas, se quieren y están felices.
El oficio
Todos los del barrio lo conocen. Pasan a su lado y lo saludan amablemente. “José” le dicen sus clientes más fieles y él contesta con un tono amable. Se acerca a cada uno de ellos a paso lento. Los mira y mueve la cabeza hacia arriba. Abre la puerta, los espera a que se suban y le pasa el paño a las puertas y espejos por última vez hasta que queden como nuevos. Todo el exterior se refleja en ellos.
Con su colega se han organizado y cada uno se queda en su terreno. Nadie invade a nadie y así los dos quedan felices. Un poste de la calle es el que delimita la zona. Se gritan de un lado a otro y más que estar en una competencia por reunir más y más autos, son amigos. Se ayudan cuando la calle no da abasto con los clientes que han llegado y se prestan el paño para limpiar.
Don Juan, es conserje de un edificio del lugar. Trabaja hace 33 años ahí y conoce a José Luis desde que empezó con lo de los autos. “Es un cabro bueno. Desde chico que le gusta hacer esto y la gente lo quiere harto” comenta Juan. Además de ser buen trabajador, es buen amigo. “Tuve una enfermedad grave y José Luis fue de los pocos que se ofrecieron para donarme sangre. Nunca se lo voy a terminar de agradecer”, comenta don Juan.
Eso sí, se da sus ratos libres. Quién mejor que Nelson Ramírez para confirmarlo. Trabaja en el kiosco de la esquina y le sigue cada paso a José Luis. “Es bueno para comer, pero lo que más compra son bebidas”, cometa Ramírez. Además, confirma lo dicho por Don Juan. Habla de José Luis como un hombre íntegro, confiable, honesto y responsable. Comenta también que la época en que su padre trabajaba ahí, fue muy dura. “Llegaba a trabajar borracho y cuando la situación se tornó insostenible hubo que decirle que no volviera más, pero no se quería ir” dice Nelson Ramírez. Hace cinco años, José Luis padre sufrió un grave accidente. Estaba borracho y trató de cruzar la calle Providencia cuando lo atropellaron. “Yo creí que se había muerto, pero al rato hizo un gesto y me di cuenta que no” recuerda Ramírez. Este fue el factor más importante para que su padre dejara de lado la labor.
José Luis habla de su padre con melancolía. Le cuesta sacar las palabras y se refiere a él como un hombre frío, parco y malo para hablar. Vive con su madre y jubiló. Aunque se ha estabilizado con el tema del alcohol, sigue enfrentando las secuelas de éste. Pero lo que nunca olvidará, es que su trabajo le gustaba y mucho. Hasta el día de hoy le pregunta a su hijo si los clientes se acuerdan de él.
Ilegalidad v/s confiabilidad
No están contratados por la Municipalidad. De hecho si llega Carabineros, se tienen que esconder. ¿Sino? “pa`adentro”. “Hartas veces me han llevado detenido. No preguntan nada, me suben y me llevan”, comenta Campos. Solos se tienen que formar su lugar. Deben hacer las cosas bien y de manera correcta para mantener el puesto. Nadie se hace responsable de empadronarlos y a la larga los perjudica. Si le llaga a pasar algo a un auto, la culpa es cien por ciento de ellos. Sin embargo, nunca ha tenido mayores problemas, lo que resulta bastante extraño ya que la Comuna de Providencia es dentro de la Región Metropolitana, la que cuenta con mayores índices de robos de autos.
Jacqueline Leiva Castro trabaja en el lugar. Ve todos los días a José Luis y habla de él con gran admiración. Lo que más rescata es que es un caballero. “Es un niño simpático, pero lo que más me sorprende es que es atento. Le dejo mi auto siempre y me lo devuelve impecable. De verdad que trabaja muy bien en lo que hace. Es muy caballero” comenta Jacqueline Leiva.
Un futuro prometedor
Si bien ama su trabajo, no quiere lo mismo para sus hijos. Está sumamente agradecido de todo lo que ha vivido en estos 25 años en que ha dedicado su vida a la seguridad de la gente. Gana la plata suficiente para vivir e incluso “darse lujos” como él mismo lo señala. Sale fuera de Santiago con su familia y cree que en ningún lugar ganaría más que lo que gana ahora. Sacar la enseñanza media fue fundamental, pero el costo de no tener una carrera profesional le pesa. Es por esto que en unos años más va a retomar sus estudios. “Quiero estudiar y trabajar, pero por mi cuenta. No podría acostumbrarme a que me den órdenes ni a encerrarme en una oficina” comenta Castro.
Hoy le está yendo bien, de hecho hay veces que no puede atender a tanta gente y los manda a otra parte, quedándose con los más fieles y antiguos clientes. Pero para sus hijos quiere algo diferente. Los quiere educar bien y darles la posibilidad de estudiar. Elena Andrea, su hija mayor, quiere ser una profesional. El hombre, José, rara vez ha ido a ayudar a su padre. Él no le pide que lo acompañe y quiere brindarle la posibilidad de estudiar lo que él quiere: mecánica.
Una familia esforzada y diferente. Cambian las generaciones y el trabajo se va modificando. Gracias a la amabilidad y confiabilidad que entrega José Luis, sus hijos serán lo que él no ha podido ser hasta ahora: profesionales que van a tener la posibilidad de “darse lujos” tal como señala su padre.

Marcha Anti APEC 2004

Disturbios traen molestias con el gobierno
A más de un año del suceso, nadie se preocupa de aquellos que fueron víctimas de los destrozos. El gobierno prometió hacerse presente, sin embargo, hasta ahora no ha pasado nada.
Por Manuela Jobet
Sin duda es y sigue siendo uno de los más afectados. Dos autos quemados, 18 rejas rotas y cientos de repuestos destruidos. Armando Cortés, dueño de la automotora Acor-Autos, aún no se explica porqué esto le ocurrió a él. Hoy, a casi un año de la manifestación contra el Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico, APEC, este empresario sigue pagando las consecuencias y nadie se hace cargo.
El viernes 19 de noviembre de 2004, un grupo de alrededor de 25 mil personas, entre ellos niños y minusválidos, se congregó en la Plaza Almagro, para manifestar su desacuerdo con la cumbre de líderes de la APEC que se efectuó en Santiago de Chile. En un comienzo, la manifestación se mostró bastante tranquila. Sin embargo, una vez finalizada, comenzaron fuertes actos terroristas que terminaron por destruir varios locales del sector y parte del parque.
La marcha, autorizada por la Intendencia metropolitana y organizada por el Foro Social Chileno, dejó cientos de detenidos y siete Carabineros lesionados, uno en estado grave y los otros seis con lesiones leves. La marcha, que prometía ser segura y tranquila, se desbordó y para Carabineros fue imposible detenerla. Lanzaron piedras, barrotes de fierro y gases lacrimógenos que afectaron a quienes se encontraban en el lugar.
Armando Cortés es dueño de una automotora ubicada entre la calle Rancagua y Ramón Carnicer, justo al frente del Parque Bustamante. Ese día la automotora se encontraba vacía y las precauciones se habían tomado. Todos los autos estaban guardados y el local estaba cerrado con 18 rejas. Una vez finalizada la marcha, jóvenes encapuchados y vestidos de negro, destrozaron las rejas y entraron al taller. Quebraron los parabrisas de la mayoría de los autos, botaron repuestos guardados en cajas y quemaron dos autos lanzando bombas incendiarias. “Nadie nos advirtió de esto, yo tomé medidas por iniciativa propia y a mi nadie me responde. Esto es algo que no voy a entender nunca”, comenta Armando Cortés. Habla con nostalgia y le cuesta referirse al tema. “Estoy abriendo una herida muy profunda” comenta. Un auto se quemó entero y al otro le quemaron la parte trasera. Ambas quemaduras fueron causadas por un artefacto tipo molotov, según informa la Dirección de Orden y Seguridad de Carabineros de Chile.
Atilio Rosas es dueño, junto con su hermano, de otra automotora ubicada en el sector. El local llamado Santiago Rent a Car, también sufrió pérdidas tras la marcha. Sin embargo, fueron menores que las de Acor-Autos. Tiraron bombas lacrimógenas y los clientes que se encontraban ahí en el minuto de más movimiento, quedaron encerrados en un galpón del lugar del que era imposible salir. Para poder respirar, tuvo que romper el techo: “éramos seis las personas que estábamos adentro, entre ellos tres clientes. Quebraron con piedras el parabrisas de cuatro autos de mi local y sufrí varias pérdidas”, comenta el afectado. Además de perder alrededor de un millón de pesos con los arreglos, perdió clientes: “la gente que estaba acá en ese momento, nunca más volvió. Es obvio que las referencias que ahora ellos dan del lugar son pésimas, a nadie le gusta volver a un lugar en donde lo pasó mal. Eso también es una pérdida para mi” comenta.
La organización resultó un fracaso
La marcha comenzó alrededor de las 11 de la mañana. La gente llegó al Parque Bustamante porque ahí se realizaría un concierto en el que varios grupos de música iban a presentarse, entre ellos Florcita Motuda, Leguayork, Los Bunkers y La Floripondio. Esta última banda no alcanzó a presentarse por los disturbios.
El Foro Social Chileno es una agrupación que está en contra de las medidas que toman aquellos países con más poder dentro del mundo. No apoya decisiones que son tomadas sin la opinión del pueblo y que sin embargo, lo afectan directamente. Sobre todo, se oponen a un mundo globalizado de manera injusta y poco humana. A un mundo en que las decisiones son tomadas de manera poco democrática. Según la información que da el sitio web forosocialchileno.cl: “la APEC se reúne para firmar acuerdos cerrados, que vienen preparados por especialistas, sin conocimiento ni debate en los pueblos donde se aplicarán. El FSCh no es resolutivo, pero el encuentro y las coincidencias entre los asistentes impactarán la vida de sus participantes”. Es por esto que se reúnen, pero sin el fin de destruir ni de armar disturbios, sólo para manifestar su postura, así lo señala el mismo sitio web.
Los miles de destrozos y el enojo de la gente dueña de los locales que bordean el lugar, llevaron a que el alcalde de la comuna de Providencia, Cristián Labbé, presentara una denuncia en contra de la Intendencia, por no hacerse responsable de los hechos. Sin embargo, el Ministerio del Interior, apoyó a la Intendencia y José Miguel Insulza, quien en ese entonces era ministro del Interior, se refirió al tema en El Diario de Cooperativa. “La gente tiene derecho a protestar, a ocupar los espacios públicos, y lo hacen. El problema es que detrás de esa marcha vienen 200 fulanos, que claramente son los mismos que están en los estadios, los mismos que aparecen el 11 de septiembre en la noche” comentó Insulza. Además, el alcalde solicitó la renuncia del Intendente y se dirigió al Presidente Ricardo Lagos a través de una carta. La municipalidad evaluó alrededor de 100 millones de pesos en pérdida.
Los beneficiados
Pablo Santibáñez es maletero del hotel “Principado de Asturias”, ubicado en la calle Rancagua, frente al Parque Bustamante. En aquel lugar se encontraba alojando gente de la delegación rusa que participaría en la Cumbre Apec, por lo que los daños también le remitieron en ellos. El lugar destinado para la marcha se encontraba a unos diez metros del hotel, pero las rejas que separaban ambos sectores, no fueron un impedimento para los manifestantes. Las botaron y llegaron al frontis del lugar con pedazos de asiento del parque en las manos y con varias piedras para destrozar los vidrios. “Estuvieron como quince minutos aquí, pero con la adrenalina que uno siente, se hace eterno”, comenta Pablo Santibáñez. Carabineros llegó al lugar, pero no fueron capaces de detener a los jóvenes. Tras verse amenazados por piedras y fierros, debieron entrar al hotel y esconderse detrás de los pilares. “En un principio había un guanaco que manejó la situación, pero en el hotel Crown Plaza también quedó la escoba y se fueron para allá”, comenta Santibáñez. A pesar de que pusieron sillones para impedir que las piedras entraran, rompieron un vidrio.
La Intendencia no se ha hecho cargo de todos los daños. Armando Cortés dio declaraciones en televisión y otros medios de comunicación y se reunió con José Miguel Insulza y con el que en ese minuto era Intendente de Santiago, Marcelo Trivelli. Tras hacer declaraciones en televisión y en otros medios de comunicación, ambos se comprometieron a pagar por los daños. “Se comprometieron a pagarme, por eso yo no hice ninguna demanda, además que me carga la política. Parece que pequé de ingenuo, porque hasta hoy, no ha pasado nada”, dice Armando Cortés. Perdió más de diez millones de pesos que hasta el día de hoy los sigue pagando. Tuvo que poner de su dinero para pagar los autos quemados y para reponer los repuestos y herramientas que le quemaron. El local aún tiene secuelas de lo ocurrido y tal como el lo señala: “no tengo plata para reponerlo y como no tenía seguro para daños ocurridos de esta manera, nadie me ayuda en nada económicamente”.
Sin embargo, el que sí recibió el apoyo de la Intendencia para reparar los daños, fue el hotel Principado de Asturias. Alrededor de 5 millones de pesos, entre ventanales y un vitral de un millón de pesos son los estimados tras la protesta anti APEC.
Los disturbios y daños no fueron provocados sólo por los jóvenes manifestantes. Carabineros dejó a dos funcionarios de la red televisiva ChileVisión con lesiones. Los afectados fueron el periodista Alejandro Damian Vega Cacabeles, de 27 años, y el asistente de cámara Jaime Andrés Figueroa Toledo de 28 años. Ambos tuvieron lesiones leves, según el diagnóstico entregado por el Hospital del Salvador”, según informa La Dirección Orden y Seguridad de Carabineros de Chile. Sin embargo, ambos fueron detenidos por maltrato de obra a Carabineros de servicio y quedaron en libertad provisoria gracias a la participación en su favor de el abogado del Colegio de Periodistas, Juan Aguad. A raíz de este hecho, el Colegio de Periodistas publicó una carta en la que anunció posibles acciones legales en contra de Carabineros tras las agresiones que sufrieron los dos trabajadores de ChileVisión afectados. Según el sitio web colegiodeperiodistas.cl: “La agresión policial se produjo mientras la libertad de informar pende de un hilo por nueva ley amordazante que se está debatiendo en el Senado bajo el rótulo de ´ Protección Civil al Honor y la Intimidad de las Personas”.
Lo que comenzó como una marcha pacífica terminó en vandalismo y violencia. A casi un año del incidente, siguen estando presentes los disturbios ocasionados.
Informe de detenciones:
1.- 11:00 hrs: Marcha autorizada de 25 mil personas.

Detenidos Total
Hombres Adultos 98 119
Menores 21
Mujeres Adultas 16 18
Menores 2
Total Adultos 114 137
Menores 23


2.- Motivo de las detenciones:

Daños calificados………………………………1
Daños simples..................................................... 58
Desordenes graves……………………………...73
Maltrato de obra a carabineros de servicio…….. 4
Desordenes simples……………………………. 1
TOTAL…………………………………………173